Nuestros mayores siempre nos ha contado historias sobre la vida y las costumbres de los habitantes de Undués de Lerda. Historias tristes y duras que narraban la difícil vida cotidiana, lo penoso que era el día a día y lo mucho que tenían que trabajar los habitantes del lugar para arañar a estas agrestes tierras unos míseros granos de trigo y sacar adelante a sus familias. Pero también había historias alegres que nos hablaban de fiestas, bailes y diversión. Historias que nos hablaban de convivencia, comunión y en definitiva de vecindad. Todas esas historias nos muestran un pueblo que nosotros no hemos conocido, nos han servido para respetar y comprender mejor a nuestros antepasados y sobre todo, nos han servido para identificarnos y amar, aún más, este pequeño pedazo de tierra en el cual nos ha tocado pasar nuestra existencia. Tierra de reyes, señores y abades.